Fotos Ilustrativas

 

Un nuevo relevamiento realizado desde la Secretaría de Desarrollo Económico y Productivo del Municipio, en conjunto con la Dirección de Habilitaciones, reveló que durante el primer trimestre de 2026 cerraron más de 25 comercios en Olavarría, otro dato que refleja el impacto de la crisis económica y la marcada caída en el consumo que atraviesa nuestro país.

 

Los datos correspondientes al período enero-marzo muestran un promedio aproximado de ocho cierres comerciales por mes, una situación que genera preocupación por múltiples factores, ya que ocasiona un impacto directo en materia de empleo, de movimiento de la actividad económica local y como así también del entramado productivo del Partido.

 

Entre los rubros más afectados se encuentra el sector de indumentaria y calzado, que concentra cerca del 30% de los cierres registrados.

 

Esta situación deja en evidencia las dificultades que atraviesan las actividades textil y comercial, afectadas por la caída del consumo, la pérdida del poder adquisitivo, la competencia desleal contra los productos importados y el incremento de los costos operativos.

 

El panorama refleja también una tendencia que tiene su eco en otras ciudades del país, donde la retracción del consumo y la desaceleración de la actividad económica continúan impactando sobre el comercio minorista y en la industria, donde las capacidades operativas no alcanzan a estar al 50%. Inclusive, en algunos sectores, como lo es el caso de la minería extractiva, la cifra desciende a cerca del 30%.

 

Los informes y análisis en materia de actividad económica y productiva se encuentra disponibles para su consulta en línea haciendo click aquí.

 

De acuerdo al seguimiento y estudio de datos llevados adelante desde el Municipio, la economía local acumula varios meses consecutivos de retracción, con caídas significativas en comercio, logística, minería e industria, sectores que conforman la base productiva del Partido.

 

En ese sentido, el Índice Económico de Olavarría (IEO) mostró durante marzo una contracción interanual del 13%, lo que refleja la persistencia del proceso recesivo.

 

Vale destacar, a la par, que los informes que son llevados a cabo desde instituciones o cámaras que agrupan a referentes e integrantes tanto del sector comercial como industrial y/o empresarial presentan también tendencias a la baja, evidenciando retracción económica y productiva.

 

En la actualidad las variaciones se presentan de forma escalonada, con pequeños crecimientos pero seguidos luego por fuertes bajas. Este contexto hace que los empresarios no tengan previsibilidad, una situación que se agrava debido a la falta señales de cambio y acompañamiento desde el Gobierno Nacional en la dimensión macro económica, tanto para propiciar movimiento económico como así también proteger la industria nacional.