Estudiantes de nivel secundario de la Escuela de Educación Agraria iniciaron sus prácticas profesionalizantes en el ámbito del Vivero Forestal Municipal, dependiente de la Dirección de Desarrollo Agropecuario de la Secretaría de Desarrollo Económico y Productivo. Se trata de una interacción que surge del trabajo articulado entre el Municipio, el COPRET (Consejo Provincial de Educación y Trabajo) y referentes del sector educativo.
En este contexto, seis estudiantes comenzaron a interactuar de forma presencial con el Vivero, aprendiendo y acompañando las tareas que allí se realizan, vinculadas a la producción de cortinas forestales, articulación con sectores rurales y mineros, y con la ciudad por medio del arbolado urbano.
Desde la Coordinación del Vivero Municipal, dependiente de la Dirección de Desarrollo Agropecuario de la Secretaría de Desarrollo Económico y Productivo, se resaltó que el trabajo que allí se lleva adelante se da en el marco del Plan Integral de Reconstrucción del Arbolado, con el objetivo de promover la plantación de especies nativas y adaptadas al entorno, proporcionar entornos urbanos más saludables, incrementar la conciencia ambiental y la participación ciudadana y garantizar la sostenibilidad a largo plazo del arbolado urbano.
En la actualidad las especies que se están trabajando y produciendo en el Vivero son eucaliptus y casuarinas, un tipo de planta que se usa para la creación de cortina forestal. También se hace especies nativas como fresnos y aguaribay destinas para la reforestación de espacios verdes. Una vez que alcancen, la altura necesaria para su entrega, desde el Municipio se abrirá una inscripción para la realización de un plan canje 10 especies forestales por 2 de arbolado urbano y de esa forma fortalecer la plantación en la planta urbana.
En ese sentido, los alumnos junto al cuerpo técnico y operarios del espacio municipal, aprenden el manejo de los plantines, el seguimiento y evolución (desde la germinación, hasta su replantación en su crecimiento), tareas de preparación de la tierra con los abonos necesarios, control de plaga, entre otras cuestiones técnicas y tratamientos específicos.
Se destaca, por último, que las prácticas profesionalizantes se traducen no sólo como una oportunidad y experiencia para estudiantes, sino también como una respuesta en materia formativa acorde a las demandas y necesidades del sector.














