Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de las Mujeres, una fecha para reflexionar sobre los derechos conquistados por el Movimiento Internacional de Mujeres y LGBTI+ y los desafíos que aún quedan por delante en la reducción de las desigualdades, en la profundización del enfoque de género y la diversidad cultural, sexual, étnica y territorial.

 

Se trata de una fecha que nace de las luchas obreras de mujeres por condiciones de trabajo dignas, por la reducción de la jornada laboral, por el salario igualitario y por el derecho a la organización colectiva frente a la explotación, es por ello que no se trata de un día de celebración, sino una jornada de reflexión, de debate y visibilidad de las formas de explotación y opresión que siguen marcando la vida de las mujeres y LGBTI+.

 

En este marco, el Municipio de Olavarría a través de las distintas áreas que integran, promueven y despliegan diversos espacios y políticas en territorio propone reflexionar cómo históricamente, las tareas de cuidado han sido social y culturalmente vinculadas al género femenino. La crianza, el acompañamiento y el sostenimiento de la vida cotidiana han recaído mayoritariamente sobre las mujeres, configurando una división sexual del trabajo que muchas veces invisibiliza el valor social, económico y comunitario que estas tareas implican.

 

En este sentido, desde el Estado municipal se trabaja para reivindicar el cuidado como un derecho fundamental para el desarrollo de las personas y como una dimensión central para la vida en comunidad.

 

Reconocer el cuidado como derecho implica también problematizar las desigualdades que históricamente han sostenido su invisibilización y avanzar hacia formas más justas de organización social del cuidado.

 

A partir de esta mirada, las políticas públicas locales se piensan desde ejes de gestión basados en la territorialidad, la intersectorialidad y la corresponsabilidad, entendiendo que el cuidado no es una responsabilidad individual ni exclusivamente familiar, sino una tarea colectiva que requiere del compromiso del Estado, de las instituciones y de la comunidad en su conjunto.

 

En ese marco, se reconoce y reivindica especialmente el trabajo cotidiano de las trabajadoras municipales que, desde diferentes roles y especificidades, acompañan y sostienen la vida cotidiana de niñas, niños y adolescentes en los distintos dispositivos y espacios municipales. Su tarea —muchas veces silenciosa pero profundamente significativa— resulta fundamental para garantizar derechos, promover trayectorias de vida más justas y fortalecer el entramado comunitario.

 

Auxiliares, cocineras, talleristas, educadoras, cuidadoras, administrativas, profesionales, coordinadoras y directoras construyen diariamente, desde sus prácticas y saberes situados en el territorio, respuestas concretas a las demandas de la comunidad y a las necesidades de las infancias y adolescencias.

 

En este 8 de marzo, el Municipio reconoce y pone en valor esas tareas de acompañamiento y sostenimiento de la vida cotidiana que realizan las mujeres, reafirmando el compromiso de seguir construyendo políticas públicas que visibilicen, jerarquicen y redistribuyan socialmente el cuidado como condición indispensable para una sociedad más igualitaria y democrática.

 

Asimismo se hace un llamado a defender cada una de los derechos conquistados y seguir debatiendo sobre la reforma de modernización laboral recientemente aprobada que tendrá su efecto directo sobre mujeres y diversidades y profundizará las desigualdades. El cuidado no es una cuestión individual sino una dimensión central de la organización social,económica y de las políticas públicas. Analizar el impacto de las reformas laborales desde esta perspectiva permite incorporar un enfoque de derechos y de igualdad.