En el inicio de la tarde de este lunes se llevó a cabo en el salón Rivadavia la presentación del libro “¿El derecho a urbanizar? Las ciudades en tensión por el suelo”, de Luciano Scatolini, actividad que contó con la participación del intendente Maximiliano Wesner, quien fue además el encargado de dar las palabras de bienvenida al abogado, escribano y ex funcionario nacional, quien años atrás fue director del Procrear.

La propuesta se inició minutos después de las 14 horas, con la participación además de funcionarios municipales, concejales, referentes institucionales y público en general. “Para nosotros esta oportunidad es más que importante, que venimos trabajando fuertemente desde la gestión en materia de hábitat, de uso de suelo, pero también en la generación de lotes con servicios”, expresó el intendente de Olavarría.

“Celebro que estés nuevamente en Olavarría para poder transmitir y explicarnos en este objetivo que es dar sentido, uso y funcionalidad al suelo de nuestros municipios”, concluyó Wesner.

Luciano Scatolini es abogado y escribano (UNLP), especialista en Derecho Administrativo, docente e investigador. Fue Secretario de Desarrollo Territorial de la Nación, Escribano General Adjunto de Gobierno de la provincia de Buenos Aires y Director Nacional del Programa de Crédito Argentino del Bicentenario para la Vivienda Única Familiar (ProCreAr). Es, además, Director de la Clínica Jurídica de JURSOC en la UNLP.

En su obra analiza el papel del Derecho Urbanístico en América Latina, pero también en particular lo que sucede en nuestro país, como herramienta para regular el uso del suelo en función del interés público, frente a la especulación inmobiliaria y las desigualdades socio-territoriales.

En la presentación, además, mencionó casos particulares registrados en municipios de nuestro país, como así también experiencias que supo documentar y estudiar en el exterior. Esos ejemplos fueron el insumo para analizar de forma conjunta cómo generar suelo urbano y, a la par, brindar herramientas de gestión. Por último, vale destacar que otorgó al Estado un rol central como regulador de esa actividad.