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Manual de Historia Olavarriense
Aurora Alonso de Rocha

Tomo I

Municipalidad de Olavarría
Secretaría de Gobierno
Sub Secretaría de Cultura
Archivo Histórico Municipal

Es un libro de texto destinado a EGB y Polimodal que contiene los temas que se enseñan en esos niveles y que hasta ahora se han ajustado a un programa organizado sobre la marcha en razón de que sólo hace quince años se incluyen sistemáticamente.

Las fuentes han sido las publicaciones gráficas: diarios, revistas, material ocasional o de efemérides, suplementos, las guías, textos y Revistas del Archivo Histórico y se tuvieron en cuenta las obras de historia local “Ensayo del partido de Olavarría” (1967, Arena, Valverde y Cortés) y “Olavarría y sus colonias de Antonino Salvadores”. La primera trata nuestra arqueología pampeana en la primera parte y en las dos siguientes avanza hasta l882. El segundo se ocupa de la fundación de Olavarría y las colonias ruso alemanas. Siendo ambos trabajos muy valiosos, es obvio que dejan en pie la necesidad de un enfoque más amplio, que introduzca a los maestros y los alumnos en nuestra historia más que centenaria vista como una unidad.

Para encarar una investigación académica o un ensayo parcial hay una buena oferta de obras que tocan temas específicos; faltan, en cambio, obras generales que provean un buen conocimiento básico y den los elementos para profundizar. Desde 1986, año de la publicación del primer texto del Archivo, “50 años de Historia de Olavarría”, la experiencia fue fructífera a través de la respuesta diaria a consultas de docentes, alumnos y padres, las charlas en escuelas y otras instituciones, las notas en los medios, las exposiciones de material sobre un espectro amplio que abarca la historia fáctica y social, memorias de antiguos pobladores, testimonios personales, literatura regional, fotografías, videos y grabación de relatos y anécdotas.

Esa experiencia permite planear un texto que se inicie con los antecedentes de la fundación y siga hasta los años 20 del siglo XX en un primer tomo, y con un segundo tomo que llegue a la actualidad.

Se puede prever la edición de anexos sobre la fauna, la flora, fotografías comentadas, temas especiales como monumentos, plazas, edificios, etcétera. La obra incluye en cada capítulo recuadros que contienen una síntesis del tema, cronología y actividades, destinadas a los alumnos de nivel básico. Cada capítulo, además, contiene documentos transcriptos o facsímiles, diccionario de palabras utilizadas en la época, una selección de temas especiales para la investigación y de títulos literarios afines.

Como fuentes se emplean documentos de los archivos de la Nación y, muy especialmente, de la Provincia de Buenos Aires y, en la base, los mismos que se guardan en el Archivo: documentos municipales, de la Justicia de Paz, otros tomados de las actas del HCD -todos desde l879- y diarios locales desde 1886 y regionales con menciones a Olavarría desde 1882; materiales iconográficos y cientos de revistas especializadas, libros y recortes que se consiguieron por canje o a pedido durante los diecisiete años de existencia del Archivo. Si bien el objeto de la publicación es responder a la demanda de las escuelas, se busca que sea amena, accesible a todos, para que esté en cada casa mostrando ahora y en el futuro un modo particular de mirar la propia cultura: con espíritu riguroso en la investigación pero con entusiasmo y amor en la elaboración.

En 1920 se publicó por primera vez en castellano, en España, la crónica del viaje de Charles Darwin a bordo del barco del capitán Fitz-Roy que llegó a las costas del Plata el 5 de julio de 1832. Se titulaba “Viaje de un naturalista alrededor del mundo en el Beagle”.

Para nuestro especial interés, el gran naturalista autor de la teoría de la evolución de las especies viajó por barco desde Maldonado, en la Banda Oriental, a Bahía Blanca y desde allí por tierra a sierra de la Ventana y a lo que por entonces era la zona de Tapalqué, que él llama Tapalguen.

El 14 de setiembre ha recorrido un largo camino de postas y puestos militares que describe como ranchos míseros donde la vida es durísima, cambiando caballos y pasando frío. Tropieza con una posta en ruinas porque sus cinco ocupantes han sido muertos por los indios en un malón y más adelante con un puesto militar atendido por veintiún soldados.

Cuenta que algunos han salido de caza y vuelven al atardecer con siete ciervos, tres avestruces, varios armadillos y muchas perdices. Después de comer han prendido fuego al campo, una práctica destinada a hacer más visible cualquier ataque pero también a mejorar los pastos, que al nacer y antes de ser duros, salados y espinosos, dan cogollos tiernos para alimentar a los caballos.

Los ranchos, dice, no tiene siquiera techo: son tallos de cardo silvestre acomodados para parar el viento. Los flanquea una laguna poblada de cisnes de cuello negro, chorlitos de patas largas y teros.

El día 16 llega a la posta de Tapalguen. Dice que el lugar es “un país absolutamente llano; el suelo, blando y turboso, está cubierto de ásperas hierbas”. La choza que hace de posta es limpia y muy habitable, con postes y vigas de tallos de cardo silvestre atados con tiras de cuero y una techumbre de cañas igual que los costados.

El día anterior había habido una terrible tormenta con tal granizada de hielos del tamaño de manzanitas que los soldados habían podido recoger catorce ciervos muertos, quince avestruces y muchos patos, halcones y perdices.

A continuación relata el cruce de la sierra Tapalguen, “cadena de montañas de algunos centenares de pies de elevación que comienza en el cabo Corrientes. En la parte del país donde me encuentro dice- la roca es cuarzo puro; dícenme que más al Este es granito. Las colinas tienen una forma notable: consisten en mesetas rodeadas de escarpes verticales, poco altos, como los trozos desprendidos de una capa sedimentaria. La colina donde subí es muy poco importante, sólo tiene 200 metros de diámetro, pero veo otras mayores. Una de ellas, a la cual han dado el nombre de Corral, se dice que tiene dos o tres millas de diámetro y está cerrada por cantiles verticales de 30 a 40 pies de altura, excepto en un sitio por donde se halla la entrada. Falconer (un jesuita naturalista y viajero que había publicado en el siglo XVIII un libro titulado “Patagonia”) cuenta que los indios encierran en ese recinto natural rebaños de caballos salvajes y que les basta custodiar la entrada para impedirles salir. Nunca he oído citar ningún otro ejemplo de mesetas en una formación de cuarzo, la cual, en la colina que yo examiné, no tenía ningún vestigio de estratificación. Me han dicho que la roca del Corral es blanca y produce chispas golpeándola”.

Esa anoche Darwin se preocupa porque cree que le van a hacer comer “ternera sin acabar de formarse” pero lo que le dan es puma y se lo come con ganas; dice que es carne blanca, tierna y se parece a la ternera y que los gauchos no se ponen de acuerdo sobre las virtudes de la carne de jaguar pero en cambio elogian sin excepción la de gato.

Y continúa: “Seguimos el río Tapalguen a través de un país fértil, hasta la novena posta. Tapalguen mismo, o la ciudad de Tapalguen (si puede dársele ese nombre), consiste en una llanura perfectamente plana y sembrada, hasta donde alcanza la vista, de toldos o chozas en forma de horno, de los indios. Aquí residen las familias de los indios aliados que combaten en las filas del ejército de Rosas. Encontramos un gran número de indias jóvenes, montadas dos o tres juntas en un mismo caballo; la mayor parte son muy guapas y su tez tan fresca podría tomarse por el emblema de la salud. Además de los toldos, hay allí tres ranchos: uno lo habita el comandante, y los otros dos unos españoles con pequeñas tiendas”.

El cronista se dedica, a continuación, a explicar que todos comen casi exclusivamente carne pero que también pueden pasarse días sin comer, tal vez por las ventajas de una alimentación tan fuerte.

Finalmente, describe las hermosas labores que hacen las indias para vender: “mantas de caballo, cinturones y ligas. Los dibujos son muy bonitos, y brillantes los colores. El trabajo de las ligas es tan perfecto, que un negociante inglés en Buenos Aires me sostenía que habrían sido fabricadas en Inglaterra; para convencerle fue preciso enseñarle que las bellotas estaban adheridas con trozos de nervios hendidos”.

El 18 de setiembre de 1832 Darwin está en camino a Monte, y lo último que dice y que sirve para imaginarnos estas tierras hace más de ciento setenta años, es que al sur del Salado no había cardos. (La anterior mención a tallos de cardo podría referirse al cardón). Todavía no habían llegado junto con el hinojo, con los frutales, con los eucaliptos, con el trébol y sus flores.

¿Por qué la referencia a este fragmento de Charles Darwin, que habla de un período anterior en algo más de treinta años a la fundación de Olavarría?

Creemos agradable y útil el recurso a la imaginación. Los lectores pueden proyectarse a ese momento y a través de unos pocos párrafos hacer una visita ideal a un territorio salvaje y desierto y confrontarlo al iniciar la historia propiamente dicha de la zona, con las obras, industrias, cultivos, poblaciones, todo el fárrago material que sobrevino muy pronto, y las creaciones ideales visibles en las costumbres, modas, estilos, artes, que le dieron su fisonomía.

 

Parte I:

Etapa Fundacional
Ubicación
La fundación de Olavarría
Antecedentes
Decreto de fundación
Descripciones del paisaje
Los fortines
La vida en los primeros años
La campaña del Desierto y Olavarría
Reducción para nivel básico
Actividades sugeridas
Un tema para la investigación: Lugares públicos en los primeros años
Parte II:
Los primeros tiempos
Los indios en nuestra zona
La traza
División en cuarteles
La expansión
Las escuelas
Palabras Perdidas
Lectura de fragmentos literarios
Actividades sugeridas
Reducción para nivel básico
Un tema para la investigación: Indios criollos
Parte III:
Organización y Expansión
Las primeras instituciones de gobierno
Gobierno municipal
Juzgado de Paz
Marcas y señales
El servicio de armas
La expansión de los negocios
Crecimiento urbano
Vida cotidiana
Un estilo de vida
La atención a la salud
Los periódicos
Revistas
Reducción para nivel básico
Un tema para la investigación: Leyes de colonización agraria

Parte IV:
Tendencias desde 1900
El impuesto a la piedra
Las inundaciones
La inmigración
Empresas y negocios
Los partidos Políticos
Políticos y gremialismo en Olavarría
Reducción para el nivel básico
Un tema para la investigación: Legalidad y arbitrariedad
Parte V:
Ciudad y pueblos del partido
Las autoridades
El campo
Una descripción oficial
Palabras perdidas
Los pueblos del partido
Hinojo
Sierra Chica
Sierras Bayas
Recalde
Santa Luisa
Espigas
Otros pueblos
Los alemanes del Volga
Reducción para nivel básico
Un tema para la investigación: Trenes
Parte VI:
Tendencias en el período posterior a 1914
Palabras perdidas
Clubes
Bibliotecas
Un testimonio
Las ultimas sociedades mutuales
Las cooperativas
Cerca de 1920
Reducción para el nivel básico
Tema para la investigación: La clase media
Apéndice
Datos básicos del partido
Datos preliminares del ultimo censo
Análisis de datos del censo anterior
Bibliografía
www.olavarria.gov.ar/archivo
Archivo Histórico Municipal 2007