LA ANTIGUA ESCUELA NORMAL

 


En 1913 se formó la Sociedad Sarmiento en el seno de la Escuela Normal, siendo su órgano escrito una revista del mismo nombre donde escribían profesores, alumnos y personas afines a sus propósitos. Fue un esfuerzo notable dada su continuidad y su regularidad durante unos diez años. Tenía secciones dedicadas al currículo educativo, colaboraciones literarias en prosa y verso, una sección en francés destinada a apoyar la enseñanza de ese idioma (en algunos casos aparece el autor, el profesor Mes. Robert), Notas bibliográficas, las mejores composiciones de los alumnos–a veces premiadas en concursos-, efemérides y rincón amable o humorístico.
Era mensual. En la tapa aparecía la imagen de Sarmiento y el lema LAS DIFICULTADES SE VENCEN; LAS CONTRADICCIONES SE ACABAN A FUERZA DE CONTRADECIRLAS.
En los editoriales hay quejas (de la escasez del tiempo, de la rutina), pero pone todas las esperanzas en estrechar los vínculos con ´todos los olavarrienses amantes del progreso local en su manifestación espiritual´. Sus fines:
Preparar al alumno maestro para la divulgación científica y artística mediante las conferencias y la producción literaria.
Difundir los contenidos de las cátedras.
Cooperación en las obras de interés social.
Propender a la difusiòn de las excursiones escolares, los  museos, bibliotecas, y la educación física.
Dar base a la celebración de los actos del culto patriótico.

                         

                               Himno

Cien años ha que canta las glorias del pasado,
De Mayo el grito altivo de ansiada libertad,
El grito que entusiasta, heróico y sagrado
Rompiendo las cadenas legaba la igualdad.

Cien años que se eleva la íntima plegaria,
que exalta el patriotismo cual toque de clarín,
Que oye sus acentos la tierra hospitalaria.
Del ínclito Belgrano, del grande San Martín.

¡Oídlo! en sus acordes el corazón anhela
Seguir profetizando la luz del porvenir,
Las voces infantiles lo entonan en la escuela,
Cual promesa sacra del alma juvenil.

¡Oídlo! es el salmo que niños, y ancianos,
Elevan a la Patria con Santa devoción.
Es cántico de gloria, recuerda a los hermanos,
La Madre que se agita en nuestro pabellón.
                                         Poema de Filiberto Cambours, Julio de 1913

La escuela Normal tuvo entre sus fines la construcción de la nacionalidad en un país de inmigración masiva y heterogénea. El sentimiento patriótico se fomentó exaltando las virtudes de los modelos morales, tal como se advierte en el poema que precede, y, en un tono intimista –años más tarde- en el que escribían poetas consagrados pero que sin embargo llegaban a todos los sectores de la sociedad, como Raúl González Tuñón o Jorge Luis Borges en su etapa de poemas del barrio, la ciudad y la Patria. González Tuñón escribió también  poemas dedicados a Rivadavia y a San Martín. En todos los casos el poeta imagina estar cerca de ellos en una relación emotiva y personal.

Sabemos por referencias orales que hubo juegos florales en la Escuela Normal de Olavarrría. No hay precisiones, pero tal vez un día aparezcan viejos testimonios. Los juegos florales eran grandes actos en los que se presentaban las alumnas de los últimos años vestidas de fiesta, se elegía a la reina de la velada y se sentaban en un trono y sillones en el escenario o tarima, a manera de tribunal. Los poetas que se habían anotado –y que solían ser figuras de renombre- leían su obra y luego de un debate se elegía al ganador, que recibía de la reina una flor natural.
A este momento le seguía un baile.
Los juegos florales tienen antiguo origen europeo. A nuestro país llegan directamente de España, donde siguen haciéndose.

   
   
   
   
   
   
   
   
   
 

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Archivo Histórico Municipal
Septiembre de 2011
Textos: Aurora Alonso de Rocha