Copia
de una foto publicada en la revista Caras y Caretas, gentilmente acercada
a nuestro archivo por el Señor Adolfo Santa María. En
la misma se aprecia el salon principal del antiguo edificio municipal.
Las
actas de las sesiones del Consejo Deliberante nos permiten tener datos
nuevos sobre la antigua topografía de la ciudad. En una de
las sesiones, del 22 de octubre de 1886 se designaron las calles con
los nombres siguientes: Seccion N calles rectas de N E a S O empezando
por la ribera del arroyo, que se denominará Boulevard 27 de
Diciembre, Calle General Villegas, Adolfo Alsina, Defensa, Rivadavia,
Moreno, La Madrid, Almirante Brown, 25 de Mayo, 9 de Julio y Boulevar
Progreso. Seccion 2º: calles de N O a S E, empezando por la calle
del puente se denominará "Boulevard La Plata", calle
Velelz Sarsfield, Bolivar, General Hornos, Coronel Suarez, Victoria,
San Martín, Belgrano, Dorrego, Necochea, Sargento Cabral, Alvaro
Barros y Boulevar Colon..
Por otro lado, los documentos que confrontamos para reconstruir ese
pasado nos dan preciosos detalles. Por ejemplo, en el acto de colocación
del retrato del Coronel José de Olavarría en el salón
de sesiones de Consejo Deliberante, el 15 de abril de 1900, se encuentran
presentes las autoridades en pleno. Sabemos, así, que era Intendente
Ramón A. Rendón, Vicepresidente 1º (equivalente
a Presidente del Consejo) Pedro Dupont, vice 2º Jacinto Ferreyra
(h), miembros de la Corporación (llamados también Municipales),
Teniente Coronel Florencio Monteagudo, Alfredo Sayús (h), Ascencio
Cavilla, Victor Ramírez, Enrique Hoffman, Angel Varela (h),
Liberato Leal. El presidente del Consejo Escolar era Daniel C. Amadeo,
el Cura Párroco, Antonio Bertolini; Gerente del Banco de la
Nación Marcos Castellani (que había gestionado ante
el Museo Histórico Nacional en la persona de su director, el
Dr. Adolfo P. Carranza, la llegada del cuadro al pastel; no figura
el autor). Era Comisario de Policía Hilario R. Soiza; Jefe
del Registro Civil, Vicente Mansueto. Avaluador del Partido Francisco
Amadeo, Juez de Paz Suplente José T. Grigera, Secretario de
la Intendencia José T. Ojeda, Secretario que autoriza (no sabemos
qué función cumplía) Pedro Cedrún.
Acompañaban con su presencia los alumnos de las escuelas Nº
2 y 8 a cargo de las maestras Aurora Caro y Belmira Pinto.
El acto se inició a las 3 de la tarde con el Himno Nacional
interpretado por la Banda Municipal y a continuación hubo palabras
del Sr. Marcos Castellani en representación del Dr. Carranza.
Luego habló el Tte. Coronel Monteagudo y finalmente se tocó
la marcha de Ituzaingó, firmando los presentes un acta. Algunos
nombres los identifican: Rossi Vergara, Bernardo Prebendé,
Hector Baudon, Alberto Aldape, Juan Sorondo. J. Ojeda, I. Fión
(h), P. Michelini, Andrés Bo, Enrique López, Cayetano
Rivero, Segundo Ciancaglini, Adolfo Base, H. e I. Guarrochena, P.
Plot y Lorea, Rufino V. Pereira, José Ferrero, José
Cavilla, T. Jansen, Abelindo Adorni, Nicolás M. Sanucci, Benito
Santafé, Nicolás Savino, Alejandro Leal, Francisco Araujo,
Benjamín Sánchez, A. Varela (h), I. Zubillaga (h).
Por otros testimonios sabemos que había argentinos y extranjeros,
comerciantes y hacendados, empleados y funcionarios, muchos de los
cuales tienen actualmente descendientes directos en Olavarría.
El militar Monteagudo dejó a su viuda terrenos que vendió
para la construcción del hospital municipal. La maestra Caro,
una de las primeras, había estudiado en la escuela Normal de
Azul; su padre era un italiano que participaba en la dirección
de la Soc. Italiana y en las marchas garibaldinas. Héctor Baudon
era de Azul, igual que Fión. Plot y Lorea era un destacado
rematador que poco después donó la casa donde estaba
la Escuela nª 8. Ascencio Cavilla era el padre del poeta Cavilla
Sinclair. El apellido Sayús aparece en Azul; es el de un médico
que vivió hasta c 1940, y de la familia que ocupó la
antigua casa y los predios del parque La Máxima. La familia
Sanucci vivía en la casa contigua al Museo D. Arce, que tenía
altos para la casa familiar y una sastrería en la planta baja;
los Sanucci se emparentaron con Ciancio y Vilanova. Los Leal tenían
almacén de ramos generales. Francisco Araujo era español
y había tenido carpintería en Pueblo Nuevo, el diario
El Independiente y otros negocios y había sido casi permanentemente
funcionario de la Corporación Municipal o contratista. Ignacio
Zubillaga era el dueño de una casa de remates que estuvo abierta
hasta hace algunos años. Andrés Bo, abuelo de Zaira
Pellicioni de Alvarez, era el dueño de la farmacia Italiana
(Vte. López y Dorrego). Michelini tenía una imprenta
y era, en esos años, el entusiasta fundador del Club Ciclista
Olavarría. Los otros nombres corresponden a comercios, campos
e industrias que van apareciendo en los viejos documentos y nos proporcionan
la ilusión de meternos en la máquina del tiempo.