A Mario se le debe un homenaje –dice Pené- por todo lo
que hizo, homenaje que tiene que incluir a Nelly, la ´samaritana´
que lo dejó desplegar su vida, sus iniciativas, mientras cuidaba
´La cochonnerie´ (La chanchería), su quinta olavarriense.
Hay más dibujos que testimonian viajes, una visita al museo de
La Plata donde se exponía la obra de Pettoruti o que muestran
fina ironía: -Yo creí que la vida era otra cosa, y era
esto... dice un tipo resignado.
La última vez que ví a Mario, en su departamento de Buenos
Aires, estaba dibujando un florero alto y fino que contenía una...
alta y fina mujer. En mi memoria están el ingeniero Núñez
y su piano, sus hijos cantores y su casa, y, entre muchas cosas, una
visita que hizo Miguel Brascó a Azul y Olavarría. Venía
en calidad de sponsor de vinos pero dio una charla en la que habló
de todo: música, países, personajes. Así era el
mundo que rodeaba a Mario.
(Continuará)